"Ni gitanos, ni murcianos, ni gente de mal vivir": el origen tergiversado de un dicho que aún hiere
En el imaginario popular español circula desde hace décadas una frase que, aunque repetida con ligereza, encierra una carga de discriminación y desconocimiento histórico: “ Ni gitanos, ni murcianos, ni gente de mal vivir”. Muchos la atribuyen erróneamente a una supuesta opinión generalizada sobre los habitantes de la Región de Murcia, sin saber que su origen es muy distinto y que, en realidad, no se refería a los murcianos como pueblo, sino a un término del castellano antiguo: “muciar”, que significaba robar o hurtar. El origen: Carlos III y las ordenanzas militares La frase se remonta al siglo XVIII, cuando el rey Carlos III , en el contexto de una profunda reforma del ejército español, expresó su deseo de mantener fuera de las filas militares a ciertos grupos sociales. En las Ordenanzas del Ejército de 1768 , se excluía del reclutamiento a personas consideradas de “extracción infame”, como gitanos, verdugos, carniceros, mulatos o condenados...