Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2025

Lo que duró una semana (Sonia)

Imagen
Nunca pensé que aquel verano acabaría regresando a mí tantos años después. Yo, Sonia, vivía entonces en Getxo, en un piso pequeño lleno de fotografías y recuerdos que había ido acumulando sin darme cuenta. Trabajaba, salía con mis amigas, y la vida tenía ese ritmo cómodo de lo que parece estable, de aquello que no creemos que vaya a cambiar. Hasta que cambió. Aquella noche salimos por Deusto, como tantas otras. Los bares estaban llenos, hacía calor, y caminábamos riendo, sin prisa, sin un destino claro. En uno de aquellos locales —creo que era el Zoroak— me lo presentaron. Venía con su primo. Recuerdo haber pensado que tenía una sonrisa tranquila, de esas que no invaden, que no reclaman nada. Hablamos poco al principio, apenas unas frases, pero suficientes para dejar una sensación leve, como un hilo que empieza a tirar de otro hilo sin hacer ruido. —¿Eres de aquí? —me preguntó en un momento dado. —Sí… de Getxo. Bueno, de muchas partes, pero ahora de Getxo —respondí, sonriendo sin sa...

María Dolores (La asignatura pendiente)

Imagen
La asignatura pendiente En aquel curso del instituto Cobo hubo un profesor que dejó una huella difícil de borrar, aunque no precisamente por sus virtudes pedagógicas. Se llamaba Julio, y su manera de impartir Lengua Castellana parecía más el arrastre de una carga personal que el ejercicio consciente de una vocación. Su figura transmitía un cansancio antiguo, casi estructural: barba desordenada, párpados vencidos por el peso de las horas, una expresión suspendida entre la desgana crónica y una ironía amarga. Arrastraba consigo una progresía envejecida, fosilizada, que quizá en su juventud fue entusiasmo y compromiso, pero que ahora se manifestaba como un residuo ideológico descolorido, acompañado de hábitos nocturnos, descuidos evidentes y una desconexión absoluta de cualquier deseo genuino de enseñar. El desinterés se percibía desde el primer día. Abría el libro con movimientos mecánicos, recitaba teorías de Noam Chomsky sin intención real de que nadie comprendiera nada, y trazaba en l...

Lourdes bajo las luces

Imagen
  Lourdes bajo las luces     Cuando en la radio suena “Yo soy así” de Camilo Sesto, la realidad se me deshilacha un instante, como si alguien acariciara el telón del tiempo y dejara escapar una rendija de luz. Por esa rendija regreso, inevitablemente, al septiembre más nítido de mi memoria: el de las fiestas patronales del pueblo. No sé qué alquimia posee esa canción, pero basta oírla para que todo vuelva a sus lugares exactos, como si los recuerdos —fieles a un pacto antiguo— obedecieran una llamada secreta. Y lo más extraño es que, incluso hoy, la canto sin fallar una sola letra, como si no pudiera permitirme olvidar ni un fragmento de aquel mundo.   La feria, por entonces, era un territorio que parecía construido solo para quienes aún creíamos en la eternidad de las cosas. Al caer la tarde, cuando las primeras bombillas despertaban sobre los tenderetes, la explanada se llenaba de un resplandor humilde pero suficiente para hacer latir el corazón más de...