Un sueño, Dos continentes. PARTE 1
Gerardo siempre había soñado con algo más que la rutina de ser un empleado de banca. Tras años de ahorrar diligentemente decidió romper con esa vida monótona y aventurarse en un mundo completamente nuevo. Con sus ahorros y 41 años de edad tomó un vuelo con destino a Santiago de Chile, decidido a explorar las oportunidades en Viña del Mar dentro de la industria de la hostelería. Después de estudiar detenidamente la zona y las tendencias del negocio, Gerardo encontró un lugar encantador en una caleta. Un local bien situado junto a la playa, y amplio con buenas comunicaciones. Decidió denominarlo " La Brisa gastronómica ", y especializarse en comida española, contratando personal local y transformando el local con innovaciones en el trato y servicios. Su dedicación atrajo a los turistas y locales por igual, convirtiéndose en un referente gastronómico, sobre todo en el pisco y los locos, además de la paella y las tortillas de patatas. Fue allí donde conoció a Esther, una emplea...