CARTA DE DESPEDIDA
Carta de despedida Hola papá: Creo que en mi hoja de ruta vital nunca estuvo previsto lo que me has hecho pasar. Y lo más duro no es sólo lo que ocurrió, sino que no hayas tenido el honor ni la valentía de reconocer lo que nos hiciste a mamá, a Natalia y a mí durante estos últimos años. No puedes quejarte de que todo se deba a problemas económicos, porque el negocio ha ido bien. Aquel mismo lugar al que me llevabas para “enseñarme” la profesión fue también un espacio de reproches, gritos y tensiones. Nada de lo que hacía estaba bien para ti. Tu manera de corregirme no educaba: me humillaba. Y por eso decidí no volver contigo al taller, porque aquello no era enseñanza, era sometimiento. Hasta mi enfermedad has negado. De las pocas veces que fuiste conmigo al médico, te atreviste a decir que no era nada, que la intervención que me espera era innecesaria. ¿Cómo crees que me sentí, papá, cuando ni siquiera podías validar mi dolor? La convivencia en casa se volvió insoportable desde aquella...