YO, TÚ, ÉL ...


Había una vez, un hombre joven adulto, un hombre de edad madura, y una mujer de mediana edad. 

Uno era alto, el Otro mediano y Ella bajita. 

Uno era delgado, el Otro un tanto tripudo y Ella no es que tuviera sobre peso, sino que las costillas estaban hacia afuera. 

Guapos los tres, muy guapos, alegres? vaya que sí.  Gustaban de reunirse al menos una vez al mes para sacudirse el cansancio de sus trabajos e ir a cenar y bailar, qué cómo bailaban?, en general se les daba bien, a Uno mejor que al Otro, y juntos,  mejor que a Ella.  Que por cierto le encantaba bailar, pero rara vez coincidía con la música, iban por caminos separados.

Uno, era un exitoso Empresario en el Área de los Gimnasios, el Otro un reconocido Escritor y Ella Editora. 

Uno, era mas bien callado, observador y pacificador, para cuando los otros dos tenían diferencias. El Otro, bueno para contar anécdotas,  cantar y reír. Ella? gustaba de largas tertulias, no paraba de hablar, conversar, debatir, interactuar, analizar, colaborar, discutir, charlar, platicar, dialogar, departir, chacharear, parlotear, se entiende? hablaba hasta por los codos.

Les unía una hermosa amistad y complicidad, que se mantendría para siempre. La edad no era un inconveniente, se llamaban LOS MEJORES, formaban un verdadero equipo para recorrer las rutas gastronómicas, de entretenimiento y diversión de la ciudad.

Cómo funcionaban Los Mejores? así. Un lugar para comer, elegido por Uno , una buena comida, elegida por Uno, seguimos a otro sitios, elegidos por Uno, para unas copas, elegido por Uno. Vaya, recién me doy cuenta quién mandaba en esas noches de LOS MEJORES .

Eso no le incomodaba  ni al Otro ni a Ella, siempre eran materia dispuesta para disfrutar de una nueva impronta y aquí entre nos, les encantaba que Uno eligiera, pues Uno era bastante sibarita.

Una noche, sentados en torno a una pequeña mesita redonda de mármol, en un mágico lugar, exquisito ambiente, cargado de estilo  neobarroco, unas asombrosas lámparas de suspensión, un cielo azul oscuro cubierto de estrellas, entre gruesas vigas de madera,  el lugar preferido de Ella y bebiendo la bebida típica del lugar...

Ella le dijo a Uno y a Otro -podríamos hacer un viaje Los Mejores - ellos se miraron sorprendidos y les pareció una buena idea, aunque el Otro en principio se mostró escéptico, pero a dónde?

Uno, dijo Londres, el Otro Paris y Ella planteó Roma, lo echaron a suerte, ganó Paris. 

Uno hizo las reservas, el Otro compró los billetes, y Ella organizó los lugares a visitar .

Uno llevó  mochila, el Otro una maleta de cabina y Ella una gran maleta que tuvo que facturar.



Se reunieron un lunes soleado de primavera, en el punto acordado a las 06:30 de la mañana, Uno fue puntual, el Otro se retrasó -como siempre- llegó corriendo. Nerviosos y distraídos por la demora, no la veían venir, mientras  Ella, les miraba y  les pedía a gritos  ayuda, por darse prisa, bajó corriendo las escaleras de su apartamento, cayó de rodillas y su maleta salió volando hacia la calle, estuvo a centímetros de que un coche le pasara por encima.

Finalmente Los Mejores se dirigieron al aeropuerto. Uno iba tranquilo, el Otro estresado y Ella que protestaba por no haber recibido ayuda.

Uno y el Otro pasaron sin problemas por la puerta de embarque y Ella discutiendo por el valor de la maleta y de tanto protestar, una Agente le pidió su maleta para revisión, Ella no lo podía creer, todos verían lo que llevaba dentro, la Agente con una calma asombrosa, sacaba una a una sus prendas íntimas y Ella sentía que su rostro se encendía más y más.

De lejos Uno y el Otro, miraban recreándose por esa gran puesta en escena, mientras Ella se quedó  - sin palabras finalmente - , alguien, con una simple acción, había logrado que no emitiera  expresión alguna.

Finalmente, subieron al avión con destino a la felicidad.

Continuará...

Comentarios

  1. Ha sido toda una sorpresa este relato, sale de lo común y tiene un toque muy divertido, felicitaciones, me he reído mucho con la última parte.

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  2. Muchas gracias por su comentario. Confío que habrán más capítulos sobre esos personajes. Es importante dar un toque de humor si la historia lo permite. Depende de la circunstancias. Muy agradecido.

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