República con Alameda

 República con la Alameda


Estatuas enteramente cagadas por ratones con alas.


En mi garganta, el vino en caja mas malo que había probado.


Tú, andrógino como siempre

Y yo, como siempre odiando a la gente.


- Creí que el tiempo no avanzaba- Un olor a gente desconfiada y temerosa,  mezclándose con el olor a cigarro baratillo y lluvia repentina.


Recuerdo la sonrisa infantil de un homosexual.   


La rancia ignorancia de jóvenes creyentes en ideologías muertas, atacando sus cerebros inmaculados -Siempre los jóvenes - creyéndose todos los cuentos y omitiendo siempre los finales.


Santiago Centro, siempre tuvo un magnetismo casi místico.

Esquinas con historias,

pasajes con pasados,

puentes uniendo puntos muertos y

gente solitaria frecuentando los mismos clandestinos.


Santiago siempre ha sido sólo un pueblito como sus moradores...menos de lo que parece


Pero, ¿ a quién le importa ?






Santiago Lezna
@Derechos Reservados

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Ni gitanos, ni murcianos, ni gente de mal vivir": el origen tergiversado de un dicho que aún hiere

HABITACIÓN 312 (PRIMERA PARTE)

Los gráficos del deseo