YO,TU, EL. Parte 3. El Gimnasio.



                                         EL GIMNASIO

Luego del viaje a París en primavera,  llegó el otoño, este dió paso al  invierno, luego al verano  y otra vez la tan ansiada época del florecimiento.

 

No se habían visto ni llamado, esas cenas habituales, no se dieron por un tiempo y no porque Uno, el Otro o Ella se hubieran enfadado, al contrario,  los éxitos profesionales, los trabajos de cada uno de ellos fue lo que los llevó  por distintos caminos.

 

Uno, viajaba constantemente por el país controlando el buen funcionamiento de sus gimnasios, su fama y prestigio se habían extendido ya a un nivel de celebridad, invitado a todos los eventos del momento, conocido y querido en el ambiente artístico y político, ya que con sus rutinas y dietas, eran muchos los que se beneficiaban con el plan de ejercicios personalizado.

 

Por todo lo anterior Uno, pronto inauguraría un nuevo Gimnasio, el más grande de todos, el que contaría con un equipo de profesores, entrenadores personales, Yoga, Pilates, baile entretenido, profesionales nutricionistas y psicólogos.  

 

Tendría una tienda con ropa y complementos para cada una de las disciplinas que integrarían el nuevo local, y un pequeño restaurante, con comidas de moda, ya saben, comidas y bebidas vegetarianas , veganas, nutrición ortomolecular y todo lo que sea verde, rojo , amarillo  y crudo. Venga que yo me recupero luego del ejercicio y la meditación  con una rica hamburguesa, unas patatas bravas y una soda , que no paso hambre, eso de lo natural no va conmigo.

 

Qué dónde ha estado el Otro?, es que no lo vais a creer, las velitas que encendió en Notre Dame funcionaron, que sí, creedlo.  Nada más llegar a casa, dejar su maleta, y tumbarse en la cama, comienza a revisar los mensajes, es que no se lo podía creer, el libro era todo un éxito y comenzaría esa misma tarde con entrevistas, giras y no sólo en su país, sino que llegaría a dar un salto al otro lado del charco.  No tuvo tiempo de nada y hala a viajar otra vez, tomar sus ansiolíticos, padecer con despegues y aterrizajes, y por supuesto aceptar que  por mucho tiempo estaría fuera de casa.

 

Ella ?, luego del viaje sintió que quería explorar otros temas en su vida, cambiaba ya de folio, se hacía mayor, estaba sola, entonces comenzó a cuestionarse qué había logrado hasta el momento, que si era feliz, pues claro, había situaciones que le provocaban eso , tales como la posición alcanzada, dinero y prestigio. ¿Qué si necesitaba a alguien en su vida? tal vez, ¿pero qué tipo de compañía era la que precisaba , un hombre? o si quería un perro o un gato, eso no lo tenía muy definido. Que si estaba gorda, que ya se le notaban unas marcas en su rostro y ninguna crema las borraba. Se sentía vacía y ya no quería seguir trabajando como editora, eso sí que lo tenía resuelto y decidido.

 

Un día, Ella y el Otro, reciben una invitación, era de Uno, inauguraba su nuevo Gimnasio por todo lo alto, el dress code era de gala, habría prensa y grandes celebridades. Estaban felices, les hacía mucha ilusión el reencontrarse.

 

Llegó el tan esperado evento, evitaron Ella y el Otro pasar por la alfombra roja, Uno les insistió, pero sólo el Otro aceptó ya acostumbrado a los flashes y la fama.

 

Ya dentro del lugar que te digo, una monada, quedaron encantados y no tardaron luego de algunas copas -nada saludables por cierto- en apuntarse con todo incluido.  Disfrutaron de verse y bueno  Ella, estaba preciosa tanto que Uno no pasó por alto como el Otro no dejó de mirarla durante toda la velada, pero qué estaba pasando aquí? pues no adelantaré nada...

 

Pasaron algunas semanas antes de ir al Gimnasio, Ella desempleada, finalmente había optado por tener un gato llamado miau miau -muy original-, le tenía todo cubierto de pelos, su sillón favorito rasguñado, en su habitación le tenía su plato de comida, pues Ella no soportaba levantarse temprano para darle su alimento. Una linda camita para que durmiera, sin embargo su gato tenía otra idea, le gustaba dormir a su lado. Al mirar todo el desastre que tenía a su alrededor y medio estresada decidió ir al Gimnasio.

 

El Otro, luego del éxito, de haber tocado el cielo,  estaba pasando por una sequía literaria, que lo tenía deprimido, nada lograba despertar su creatividad, sumido en su decaimiento, se dirigió a la cocina. Se preparó algo suave, una pequeña merienda -pensó él- un expresso que lo acompañó con unas magdalenas, bebió zumo de naranja, tostadas, melón, uvas, calabaza horneada, frutos secos, unas galletas María, algo de salchichón, sobrasada, siguió con un pan con tomate y oliva, unos trocitos de tortilla española, uno que otro churro, unas torrijas, se preparó una barra con jamón y oliva.  En ese instante, reaccionó y sintió que algo no andaba bien, decidió entonces intentar animarse, tomó una ducha rápida, se puso un chándal , zapatillas, tomó su bolso y se fue al gimnasio.

 

Ella, nada más entrar al gimnasio, se dijo a sí misma: "ay mi madre, me cago en mi vida", estaba lleno de barbies, flacas, esbeltas, altas, con sus cuerpos bien definidos, corriendo y corriendo en las trotadoras.  Entonces Ella se preguntó si estaba en el lugar correcto, "si sois flacas qué hacéis ahí, yo lo necesito más que vosotras".  

 

Pero como Ella  no tiene problemas de autoestima, y segura de sí misma, comenzó su rutina de ejercicios, primero cardio, con una bicicleta estática, luego a la trotadora y fue aquí, que quedó entre dos tipas que parecían top model, se miraban entre ellas con cara de espanto, horror una gorda!!!, pero lejos de importarle siguió adelante con su rutina, siguió con leg press, leg extension, lat pulldown, chet press, ya con esto no daba más, temblaba como gelatina, pero quiso demostrar que podía, primero a sí misma y luego a las flacas envidiosas, finalizando con abdominal Crunch, ahaaa, ni Ella se lo podía creer.  Los efectos de su primera jornada de ejercicios os lo podréis imaginar, no regresó por varios días al gimnasio, y ya la segunda vez se lo tomó con más calma y sólo disfrutó.

 

El Otro, fue dirigido por un personal trainer, algo muy básico, sin poner demasiado esfuerzo, no olvidéis  querid@ lector (a), que había tomado un desayuno bastante generoso, todo iba bien, hasta que vio a una chica, pensó: "Seguro me ha reconocido por la prensa".  Juraba que estaba ligando, su ego se fue a las nubes y para impresionarla más, se dirigió a las barras, con paso seguro, firme, haciéndose el interesante y todo esto sin estar familiarizado con esos aparatos, se puso bajo la barra, sin dejar de mirar a la chica, se acomoda, bajo la atenta mirada de su personal trainer, intentó levantarla, sin resultado. Debido a la fuerza que realizó más su comida, se le escapó un fuerte ruido resonante y prolongado, prrrrrrr pun purrrummmpuuuuuun puuun ,   inmediatamente se produjo un silencio sepulcral, todo se paralizó por breves instantes, que para el Otro fue un siglo, luego vinieron las risitas disimuladas y murmullos.

 

Su personal trainer le ayudó a incorporarse, el Otro - abochornado aún - caminó directo a las duchas sin mirar para ningún lado, regresó a casa, más abatido y derrotado de  lo que se había sentido durante el desayuno...

 

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