Colegas

 En una pequeña comunidad de la campiña vivían dos familias muy unidas, los vecinos se conocían desde hacía años y compartían muchas cosas.

Los hermanos Marcos y Daniel eran los niños más grandes de sus respectivas familias. A diferencia de la mayoría de niños de su edad, los dos eran alumnos de un colegio especializado para niños con bajas capacidades. Daniel era sordo-mudo, mientras que Marcos era autista. Los dos siempre habían sido muy buenos amigos y solían pasar sus tardes juntos. Un día, Marcos le enseñó a Daniel un juego que él había inventado. Era un juego donde los dos tendrían que ayudarse mutuamente para conseguir un objetivo. Daniel se emocionó mucho al ver que Marcos le había enseñado su juego y juntos empezaron a jugar. A medida que iban avanzando en el juego, los dos empezaron a sentir una profunda empatía el uno por el otro. Entonces, Marcos se dio cuenta de que Daniel era muy bueno en el juego. Esta fue la primera vez que Marcos se sentía orgulloso de su amigo. Desde entonces, Marcos y Daniel se convirtieron en los mejores amigos del mundo. Marcos le enseñó a Daniel a leer y escribir en su lenguaje y Daniel le enseñó a Marcos a comunicarse con los demás. Los dos también empezaron a ayudar a los demás niños de su comunidad, compartiendo con ellos sus habilidades y conocimientos. Los hermanos comprendieron que la solidaridad y la empatía eran valores importantes en la vida. Los vecinos se sorprendieron al ver que los dos chicos habían conseguido tanto, y empezaron a verlos no solo como amigos, sino como un ejemplo a seguir. A partir de entonces, Marcos y Daniel fueron una inspiración para todos los niños de la comunidad. Sus familias estaban muy orgullosas de ellos y su amistad se convirtió en un ejemplo para todos. Marcos y Daniel seguían jugando juntos cada tarde. Si alguno de los dos se encontraba triste, el otro siempre estaba ahí para consolarlo. Y aunque los dos seguían teniendo bajas capacidades, habían conseguido lo que parecía imposible: demostrar que la solidaridad y la empatía pueden cambiar el mundo.

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